Por qué el «Peronismo Racional» es mas peligroso que el Peronismo K?

Mucha gente, periodistas, intelectuales y empresarios hablan de la virtud del «Peronismo Racional», y sostiene que el Gobierno de Macri debería hacer un gran acuerdo nacional con ellos para aprobar «un plan de Estado» y erradicar al Kirchnerismo.

La mayoría de los periodistas que sostienen esto no lo hacen por convencimiento, salvo algunos perejiles, sino porque les pagan para ello, y porque han sido cómplices del peronismo en sus diferentes formas (Luder, Menem, Duhalde, KKs). Y los empresarios porque «con los peronistas es mas fácil hacer negocios». Los «intelectuales», porque no saben qué decir cuando van a la tv y sus marcos de análisis y contactos en política son obsoletos.

El «Peronismo Racional» es una gran mentira, y es un enemigo peligroso porque tiene muchos recursos y engaña a mucha gente con un regreso Republicano y Democrático de gente que son todo lo contrario. Mientras que el Peronismo K ya es transparente para todo el mundo, ya sabemos que representan y que quieren, los «racionales» esconden lobos bajo una máscara de cordero. Si volvieran al poder se revelaría lo que realmente son, peronistas como cualquier otro, corruptos, inútiles, estatistas y sobre todo autoritarios.

Veamos.

Miguel Pichetto, eterno jefe del Senado durante todo el gobierno KK. Aprobó e hizo aprobar como una escribanía todas las leyes infames del período KK. Desde las estatizaciones corruptas de Ciccone e YPF, hasta la ley de Medios. Impulsor de la 125 contra el Campo. Ahora maneja el bloque peronista del Senado, bloqueó la quita de fueros a CFK e impulsó la ley populista que no permitía sincerar las tarifas de servicios públicos.

Massa, un reptil que fue Director del Anses durante la gestión mas corrupta de la historia (ya van a aparecer las auditorías de su gestión), y luego fue hasta diputado testimonial acompañando a Nestor Kirchner en las elecciones del 2009 que perdieron ambos contra De Narvaez.

Lavagna, un hipócrita que fue ministro de economía de Kirchner, que sabía todo lo que pasaba con la corrupción. Tuve tanta suerte que agarró la economía rebotando luego de la gestión interina de Duhalde, y la soja se disparó a US$ 600. Por eso mucha gente cree que es un «gran economista». El y su hijito diputado Marco Lavagna impulsaron la ley populista para congelar tarifas, y quieren volver a poner retenciones al campo.

La mayoría de los gobernadores fueron militantes furiosos y aplaudidores de toda la gestión K. Sólo se diferenciaron cuando vieron a CFK muy debilitada. Sus provincias son feudales, manipulan la prensa, y representan el atraso es si mismo. Y como cualquier peronista de provincia chica, te puede salir un Menem o un Kirchner.

A no dejarnos engañar, que lo único «racional» de estos tipos es volver a agarrar el poder para perpetuarse, seguir afanando y condenar a Argentina a seguir con la decadencia iniciada por Juan Domingo Perón.

«Los Muchachos Peronistas, todos unidos Mentiremos…»

La reciente aprobación del proyecto de la variopinta oposición peronista de ley de impuesto a las ganancias fue leída de forma incorrecta por muchos medios y analistas.

Muchos titularon «derrota política de Macri» a la reunificación peronista expresada por el pacto entre el bloque mas Kirchnerista de Máximo, Kiciloff, Recalde, con «los peronistas modernos» de los bloques de Massa/Lavagna/Moyano y los chicos Anses de Bossio, mas la siempre presente izquierda tonta (Victoria Tonta).

Sin embargo, desde este espacio creemos que fue un hecho altamente positivo para Cambiemos, ya que corre el velo de quién es quien. Hay mucha gente que aún es engañada especialmente por Sergio Massa. El hecho de volver al redil peronista y aliarse con otros peronistas que hasta hace una semana lo llamaban «el mayor traidor», no hace mas que mostrar un Massa 100% real: ventajero, trucho, y sobre todo muy peronista. Sigan así Peronchos amigos, que van a perder las legislativas de 2017 aunque Macri ponga a Aníbal Fernández de candidato.

«Yo no soy Kirchnerista, soy Peronista» dicen ahora

El peronista sólo sabe vivir en el poder, o en la comodidad de su sombra. En el llano, en oposición, le aparece un síndrome único que combina manifestaciones de cobardía, abstinencia y unas ganas enormes de traicionar a quien haya sido su líder anterior con tal de congraciarse con quien ahora tiene el poder del dinero.

Hay que ver todos esos gobernadores, senadores, diputados, intendentes, concejales, periodistas, punteros, futbolistas, actores, vedettes y demás achichincles renegando de Cristina Kirchner. Se acabó la plata, se acabó la obediencia. Pragmatismo peronista puro.

Veamos: Duhalde traicionó a Menem (de quien fue vice presidente) para quedarse con el control del peronismo cuando el pueblo argentino descubrió que Menem era un gran ladrón y dejó de votarlo. Luego los Kirchner traicionaron a Duhalde, quien los depositó en la presidencia argentina a pesar de que nadie los conocía en 2003.

Ahora, todos traicionan a Cristina para poder recibir fondos (los que gobiernan provincias o municipios), y para no incinerarse con todas las revelaciones de negligencia corrupción y desidia que van surgiendo a medida que pasa el tiempo y la sociedad accede a información que se ocultó durante 13 años.

Eso lo dicen peronistas que fueron cómplices mayores del Kirchnerismo y hoy se quieren reciclar. Todos los gobernadores y ex-gobernadores peronistas. Los que dividieron el bloque de diputados como Diego Bossio (que vació el Anses -fondo de pensiones- junto a Cristina), Abal Medina, responsable de fraudes populistas como el Fútbol para Todos entre otras cosas.

diego bossio traidor

Reniegan de Cristina ex-ministros como Juan Manzur, que como ministro de Salud se hizo repentinamente millonario y se robó hasta los fondos para los bebés de bajos recursos. Todos. Es el ADN peronista.