Cómo se hicieron de bolsos de fajos de kilos de euros y dólares?

La mayor parte del dinero en efectivo que provino de la fuente construcción/Lázaro Baez siguió un mismo camino. Cómo vimos en el artículo interior, el procedimiento comenzaba con adjudicar una obra pública a una constructora controlada, que cotizaba un sobreprecio pero que no tenía competencia (quién se iba a animar a competir contra la constructora presidencial en esa época?).

Un vez que la obra estaba concesionada, el Estado (provincial o nacional) sacaban pagos a la constructora, que normalmente se hacen contra un certificado de obra que comprueba el efectivo avance del proyecto. Era tal la ambición y el apuro de los K por hacerse del dinero, que en muchos casos el Estado tenía que sacar anticipos de obra, es decir dinero pagado contra ningún avance de obra. Ahora sabemos que muchas de las obras no se hicieron o quedaron inconclusas, porque se llevaron el dinero por anticipado.

Ahora bien, una vez que la constructora recibía el pago del Estado, por otro lado recibía una factura a pagar a un proveedor (de materiales, servicios, etc) pero que era falsa. Básicamente esa factura de proveedor servía para sacar parte del dinero recibido del Estado para pagar las coimas a los K. En el caso de Austral Construcciones, Gotti Hermanos y otras constructoras K se comprobó al menos unos 400 millones de pesos de facturas falsas. Este movimiento, descubierto por la oficina fiscal de Comodoro Rivadavia, hizo que Kirchner removiera a todos los funcionaros de carrera que denunciaron las maniobras. Una confesión evidente.

Esta maniobra hacía que los pagos de las constructoras a estos proveedores fantasma terminen en grandes fajos de efectivo, algunos de los cuales fueron contados ante las cámaras de la financiera La Rosadita.

Como está confesando Leonardo Fariña en este momento, esos fajos luego eran repartidos entre los socios, y llevados a sus escondites en el Sur, Uruguay y otros paraísos fiscales en aviones con protección estatal.

Cómo lo lavaban?

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Por su naturaleza desconfiada, y su enorme ignorancia, Néstor Kirchner se asesoró en sus maniobras de lavado por contadores y escribanos pueblerinos de su círculo de confianza en Santa Cruz, en lugar de asesores de lavadores de grandes ligas internacionales. Por eso las maniobras que hoy están siendo investigadas dejaron un rastro muy obvio.

De lo primero que hizo fue poner hoteles, la herramienta de lavado de dinero mas básica y conocida del mundo. Como dice cualquier manual de «Lavado para principiantes» un hotel puede declarar una alta ocupación de sus habitaciones sin que se pueda efectivamente controlar que sí estuvieron ocupadas. De esta forma, el hotel justifica la entrada de dinero, que luego paga impuestos (digamos un 30%), pero blanquea el otro 70% que venía de la corrupción, y lo puede entrar al circuito bancario/legal para otras actividades legales.

El problema es el tiempo ha pasado, y la tecnología ha avanzado. Por lo que el lavado en hoteles también deja muchos rastros. Por qué? Porque las reservas hoteleras en la mayor parte del mundo, especialmente las de turismo internacional, no se pagan en efectivo. Las reservaciones se hace mediante motores de búsqueda en internet que se pagan con tarjetas de crédito. O reservaciones de agencias mayoristas que pagan mediante transferencias bancarias. Y los hoteles K no tienen suficiente volumen de transacciones blancas como para justificar el dinero que en teoría generaban los hoteles.

Otra forma burda y escandalosa de blanquear el dinero de los hoteles fue a través de contratos de gran volumen de reservas de dos empresas que los K controlaban: las constructoras de Lázaro Baéz y la empresa estatal Aerolíneas Argentinas. En el segundo caso (Aerolíneas) la desesperación de blanquear el dinero los hizo avanzar en dejar en evidencia un delito anterior: cómo puede ser que la presidenta presione a la aerolínea estatal a comprar reservas a sus propios hoteles? Eso es un negociado que aún a nadie se le ocurrió denunciar en la justicia, ya que parece chico respecto de los otros delitos.

Sin embargo, a pesar de todas las maniobras de lavado, los K tienen un serio problema físico: es tanto el dinero en efectivo, y tuvieron «tan poco tiempo» para lavarlo (se pensaban quedar mas de 12 años) que aún una gran parte está en efectivo, escondido en diversos lugares del país. Hoy, con los controles bancarios y financieros internacionales es difícil andar por el mundo arrastrando kilos de euros y dólares sin que sean detectados.

De donde salió el dinero originalmente

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El dinero de la ruta K salió fundamentalmente de concesiones de obra pública a empresas de testaferros como Lázaro Baez (Austral Construcciones), Cristóbal López (Grupo Índalo) y Gerardo Ferreyra (Electroingeniería).

Tanto el gobierno nacional como el de provincias K licitaban obras públicas (de rutas, calles, planes de vivienda, etc) y las adjudicaban a empresas adictas, que cotizaban con sobreprecio, ya que el dinero en teoría tener que alcanzar para la obra y para la coima, aunque la mayoría de las veces el monto escandaloso de la coima hizo que las obras no se completaran, en algunos casos ni siquiera comenzara.

En algunos otros casos, el dinero salió directamente de las empresas que adquirieron los K mediante testaferros a los que ayudaron a ganar negocios con poco esfuerzo (a cambio de la participación en la empresa). Varios de estos son la compra de YPF por parte de los Eskenazi (pagaron la participación con dividendos de la propia empresa, sin poner dinero), las empresas de casinos de Cristóbal López, entre otras. Recordemos que a diferencia de Menem, que pedía el histórico 10% de comisión, los K siempre quisieron quedarse con la mayoría de la empresa cuando les tocó negociar.